miércoles, 29 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
El cerebro de WikiLeaks cumple dos meses desde que convirtió la embajada en su hogar. La sede diplomática ha tenido que improvisarle un espacio en medio de las doce estancias con que cuenta, ninguna de las cuales estaba preparada para que pasara la noche. Nada parecido a la mansión de Norfolk (Inglaterra) del amigo que le dio refugio en el 2010, Vaughan Smith. Se lo ha visto tenso, y algunos dicen que el cerebro de WikiLeaks corre el riesgo de deprimirse. Su madre, Christine, afirma que algunos amigos que lo visitan ponen música y lo animan a que baile.
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